Los malestares más comunes: empezando desde la náusea matutina, vómitos, acidez, reflujo, intolerancia a los olores, dolores de cabeza o incluso el dolor de ovarios o pechos, serán los malestares más comunes mientras llegan las primeras semanas de embarazo.
Mantén tu actividad física, has ejercicios de estiramiento muscular, esto hará que tu cuerpo continúe su actividad regular y ayudes a tu bebé a acomodarse en tu vientre, así como también evitarás retención de líquido y presión arterial en tu cuerpo.
Ser mamá es una de las dichas más grandes del mundo. Como mamás podemos expresar todo el amor que sentimos por nuestra familia, y no hay nada que se compare con ese sentimiento.
1. Los malestares más comunes: empezando desde la náusea matutina, vómitos, acidez, reflujo, intolerancia a los olores, dolores de cabeza o incluso el dolor de ovarios o pechos, serán los malestares más comunes mientras llegan las primeras semanas de embarazo. Todos estos malestares son efecto del ajuste hormonal que está tomando tu cuerpo para acoger a la nueva criatura dentro de ti, pero es cuestión de algunas semanas, no de los 9 meses, lo más probable es que al llegar la semana 12 todos estos síntomas incómodos ya hayan pasado en la mayoría de mujeres.
2. Los cambios de humor: las mujeres estamos más hormonales de lo normal, hay una gran cantidad de hormonas que se están produciendo para formar a ese pequeño ser, por lo tanto van a haber momentos que de pronto nos sentiremos profundamente tristes, deprimidas, abatidas o extremadamente felices y positivas habiendo estado enojadas 2 minutos atrás. Los cambios de humor van disminuyendo en la medida que el embarazo va avanzando, lo importante es que estés consciente de que tus cambios de humor son producto de tu embarazo y que trates de moderarlos en la medida que sea posible.
3. El miedo: es muy probable que tengas pensamientos fatalistas, temor de contarle a tus más cercanos que estás embarazada, que dudes que estés embarazada y por lo tanto que crear que es un retraso o que vas a perderlo, lo importante es que para disminuir este miedo trates de ir a tu médico lo antes posible para que él te dé la seguridad que todo vaya marchando bien desde un inicio. También puede que te invada un miedo psicológico por el que pierdas tu autonomía o independencia por la llegada de esta etapa en tu vida y te hagas preguntas como “podré cuidarle?”, “seré una buena mamá?”, “podré tener relaciones con mi pareja?” etc. lo cual es totalmente normal que te cuestiones, más si se trata de tu primer embarazo.
4. Mi cuerpo se siente diferente: desde los pechos que ahora crecen desmedidamente, se endurecen y están hiper sensibles, hasta sentir la sensación de llenura o vientre abultado serán los cambios que físicamente empezarás a notar en tu cuerpo, nada fuera de lo común, incluso no a todas les pasa.
5. Sueño profundo: no lo catalogaría como un malestar, puesto que dormir a veces es reconfortante. Las mujeres en las primeras semanas manifiestan un sueño excesivo y profundo a toda hora, que es mejor que te des una siesta corta durante el día, o terminarás agotada.
Segundo trimestre (del mes 4 al mes 6)
1. Los primeros cambios notorios en el cuerpo: seguramente tu ropa ya no te quedará bien como antes, esto significa que es tiempo de usar ropa de maternidad, tu vientre crecerá y si no lo demuestras es probable que por allí alguien crea que simplemente “has engordado” y si te lo dicen seguramente no te agradará nada escucharlo, por tal razón, la ropa de maternidad o blusas ajustadas que dejen ver tu pancita son los mejores aliados de esta etapa en que tu pancita se abulta rápidamente. Otro cambio es que probablemente vayas a necesitar una nueva talla de brasier o sujetador, porque tu tamaño tiende a aumentar en el segundo semestre y esto te evitará molestias y definirá mejor la forma de tu busto. Algunas mujeres empiezan a manifestar cierto oscurecimiento en las axilas, pezones o en la línea vertical sobre el vientre materno, esto también es consecuencia del cambio hormonal que está viviendo tu cuerpo, que luego del parto regresarán a su color regular.
2. Llega el bienestar: dejarás por un lado los malestares del primer trimestre y empezarás a disfrutar más de tu embarazo y el peso de tu pancita no te hará sentir tan cansada aún. Esta es la etapa ideal para hacer algún viaje de vacaciones previas a tener a tu bebé, porque no te agotarás con tanta facilidad como en el tercer trimestre y tus cambios de humor se verán más regulares a como eran durante el primer trimestre.
3. Aumento de apetito y peso: es probable que experimentes un aumento de apetito en las últimas semanas, disfrutarás más de la comida pero ten cuidado porque si lo haces desmedidamente entonces tu peso comenzará a subir sin control alguno; evita el azúcar refinada, las sodas, postres, frituras y grasa saturada y mejor sustitúyelos por fruta, verdura, yogurt, queso reducido en grasa y proteínas.
4. La planificación: es probable que en este trimestre puedas conocer el sexo de tu bebé, lo cuál te permitirá planificarte en ciertos aspectos como: elegir el nombre, preparar la habitación, empezar las compras necesarias, etc. aprovecha a hacerlo ahora que no estás tan agotada como en el último trimestre.
5. El primer contacto con tu bebé: los ultrasonidos, en particular el 4D, son el primer contacto con tu bebé y a través de estos podrás conocer el sexo, sus rasgos, la posición dentro de tu vientre, etc. Otro contacto importante que estableces en este trimestre es el sentir por primera vez cómo se mueve con tal precisión cuando se voltea, patea o se estira, lo cual puedes compartir con tu esposo para que lo sienta con su mano sobre tu vientre también.
6. El constante olvido: pareciera mentira, pero la memoria empieza a fallar, así que hazte de notitas y recordatorios porque lo más seguro es que en lo que recuerdas hacer algo y no lo lleves a cabo, puede que se te olvide en los próximos minutos.
Tercer trimestre (del mes 7 al mes 9)
1. El cansancio: seguramente te sentirás físicamente más cansada de lo normal, claro el peso de tu pancita y muchas veces la acumulación o retención de líquidos en algunos casos puede ser motivo de cansancio físico, tus piernas tienden a sentirse más cargadas y tu espalda recibe el peso de tu pancita. Procura descansar por períodos durante el día, o cambiar de actividad a una que te provoque relajación. No olvides caminar por lo menos durante 20 minutos para mejorar la circulación sanguínea de tu cuerpo.
2. Dificultad para dormir: el cansancio físico que sientes probablemente esté asociado a que no puedes dormir tan cómoda o plácidamente como antes, ahora te estarás despertando por lapsos de cada 3 horas, dicen algunas personas que son las horas en que despertará tu bebé y que tu cuerpo está acostumbrándote desde ya a este develo. También sentirás dolor de cintura, pelvis, cadera o incluso fatiga al respirar, para evitar estas incomodidades, procura colocar una almohada entre tus piernas y duerme sobre tu lado izquierdo, este lado permite que la sangre circule mejor y que tu oxigenación no se vea afectada al momento de dormir, entonces te sentirás menos sofocada al respirar por el peso de tu pancita.
3. El aumento de peso: entre la regulación del apetito y el crecimiento de tu bebé, estarás experimentando cambios en tu peso porque la demanda de alimento será más, lo importante es que mentengas una dieta equilibrada para que no aumentes demasiado, ya que alrededor de 20 – 22 libras es lo razonable aumentar durante un embarazo desde su inicio, de lo contrario te costará mucho bajar las libras de más luego del parto.
4. Vuelven los cambios de humor: si creías haber dejado los cambios de humor en el primer trimestre, te tengo malas noticias, en la medida en que el estrés por el parto y la ansiedad por que todo salga bien y que todo esté preparado para la llegada de este nuevo miembro de la familia, es probable que vuelvas a experimentar cambios de humor y que termines rematando con tu pareja, tómalo con calma.
5. Vuelve el miedo: durante este trimestre el tipo de miedo que se experimenta es muy diferente al miedo del primer trimestre, aquí te harás preguntas que te puedan aturdir como “será parto normal o cesárea?”, “me dolerá la recuperación?”, “será mi hijo normal?”, “vendrá sano?”, “se me adelantará?”, “será prematuro?”, es normal que te preguntes todo esto, pero lo único que te tranquilizará será que tu médico responda estas preguntas por ti.
6. El síndrome de la preparación del nido: cuando se acerca la fecha del parto, comenzarás a verificar que esté todo listo y puesto en su lugar, prepararás la cuna, el ropero, la maleta para el hospital, la ropita del bebé, etc. todo con el propósito de tener listo el “nido” para su llegada, a casi todas las mamás les pasa esto, y es aquí donde terminan de acoplarse psicológicamente a la llegada de un nuevo miembro al hogar.
Ser mamá es una de las dichas más grandes del mundo. Como mamás podemos expresar todo el amor que sentimos por nuestra familia, y no hay nada que se compare con ese sentimiento.
La maternidad es toda una aventura, pues cada día es diferente y siempre se aprende algo nuevo. Disfruta cada momento y te convertirás en la mejor mamá del mundo.
La mamá moderna
Hoy en día, las culturas han cambiado, y el rol de la mujer también. Las mujeres modernas trabajan y son mamás al mismo tiempo, lo cual no es fácil. Hay que organizarse y planear bien las cosas... Te preguntarás ¿cómo? Pues aquí te doy algunos consejos:
1. Divide perfectamente el tiempo de trabajo y el tiempo de la casa, para que te puedas concentrar al máximo.
2. Puedes hacer un listado de tus actividades semanales y organizarlas, para que dejes un espacio de tiempo racional para pasarlo con tus hijos.
3. Procura reunirte con tu familia para tomar los alimentos al menos una vez al día.
4. Dedica tiempo de calidad para platicar con tus hijos, a lo mejor una hora al día, y aprovecha el tiempo que emplean para trasladarse, y platiquen de sus cosas.
5. Una vez a la semana pueden salir a pasear y convivir todos juntos: vayan a comer, al cine, hagan un día de campo y compartan cosas juntos.
6. Ve sus programas favoritos y analízalos con ellos, aprovecha los personajes para hablar de valores como la amistad, compañerismo, lealtad.
Ser mamá: no es fácil
Ser mamá no es fácil, por que debemos tomar diferentes roles a al vez, pero si a todo le agregamos cariño no nos costará trabajo realizarlo.
Nuestras actitudes son un punto importante que debemos cuidar, por que recuerda que los niños aprenden de lo que ven, son nuestro reflejo.
Siempre tenemos que tomar en cuenta que lo que digamos concuerde con lo que hagamos, por ejemplo si le decimos a los niños que su cuarto debe estar recogido y limpio, nuestro cuarto debe mantenerse en ese estado; de otra forma los niños verán que nosotros no hacemos lo que decimos y ellos menos lo van a hacer.
Una super mamá
Apoya siempre a tus hijos,
* Está siempre al pendiente de las actividades de tus hijos, y apóyalos en cualquier idea que tengan.
* Descubre sus habilidades y desarróllalas en ellos. Si tiene gusto por el dibujo, procura que lo desarrolle, ya que es un don de tu hijo.
* Involúcrate en sus problemas y ayúdalos a resolverlos. Convierte en su mejor amiga, y dales consejos. Acuérdate de cuando tenías su edad y ponte en su lugar.
* Demuéstrales tu amor con pequeños detalles, como por ejemplo prepárales su comida favorita o festeja con ellos cuando saquen buenas calificaciones.